El otro día un chico de 24 años me enseñó su bote de arginina en la consulta de nutrición deportiva online convencido de que era «lo más potente para el bombeo». Llevaba cuatro meses tomándola, 3 gramos antes de entrenar, y lo único que había notado era que a veces le sentaba mal el estómago. Le pregunté si había probado la citrulina. Me dijo que sí, pero que le pareció «más floja porque no notaba nada raro». Y ahí está el problema: en el debate citrulina vs arginina la gente decide por sensaciones, no por lo que hace el hígado con cada una. Vamos al lío, porque esta comparativa tiene un ganador bastante claro y no es el que más se vende en tiendas de barrio.
📌 Resumen rápido
- Gana la citrulina. Paradójicamente sube más la arginina en sangre que la propia arginina, porque esquiva el hígado.
- La arginina oral se destruye en gran parte antes de llegar a la sangre (efecto de primer paso por la enzima arginasa).
- Dosis útil de citrulina: 6-8 g de citrulina malato (o 3-4,5 g de L-citrulina pura) unos 60 minutos antes de entrenar.
- Beneficio real y medido: algo más de repeticiones al fallo y menos agujetas. No es creatina ni cafeína: el efecto es modesto.
- Si tomas medicación para la tensión, sildenafilo o nitratos, esto se habla con tu médico antes. Hablo de esto más abajo.

¿Qué diferencia hay entre citrulina y arginina?
La arginina es el aminoácido que tu cuerpo convierte directamente en óxido nítrico, la molécula que dilata los vasos sanguíneos. La citrulina es el paso anterior: tu riñón la transforma en arginina. La diferencia práctica es la absorción. La arginina que tragas se degrada en el intestino y el hígado antes de llegar a la sangre; la citrulina pasa de largo y termina elevando más la arginina disponible.
Dicho de otra forma: si quieres más arginina en sangre, el camino más eficaz es tomar citrulina. Suena a chiste de nutricionista, pero es exactamente lo que mide la farmacocinética.
Por qué la arginina se queda por el camino
Aquí está el detalle que no te cuenta la etiqueta. Cuando tomas arginina por boca, se enfrenta a dos peajes:
- La arginasa intestinal. Los enterocitos de tu intestino delgado tienen esta enzima, que rompe la arginina antes de que cruce a la sangre.
- El primer paso hepático. Lo que sobrevive al intestino llega al hígado por la vena porta, y el hígado vuelve a degradar buena parte.
Resultado: la biodisponibilidad de la arginina oral es baja e inconsistente entre personas. Para notar algo tendrías que tomar dosis grandes, y ahí aparece el otro problema: la arginina en cantidades altas es un laxante osmótico bastante eficaz. Grimble revisó los efectos gastrointestinales de estos aminoácidos y el patrón es claro: por encima de cierto umbral, diarrea y náuseas (Grimble, Journal of Nutrition, 2007). Muchos de los que «no toleran los preentrenos» en realidad no toleran la arginina.
La citrulina no tiene arginasa esperándola. Se absorbe entera, llega al riñón, y allí las enzimas argininosuccinato sintetasa y liasa la convierten en arginina de forma sostenida. Menos pico, más meseta. Y sin el efecto laxante.
Citrulina vs arginina: qué dice la ciencia sobre el rendimiento
Vamos con los datos, que es donde esto se decide. La ciencia es tozuda y aquí no hay mucho debate.
El estudio que zanjó la farmacocinética. Schwedhelm y su equipo compararon dosis equivalentes de L-citrulina y L-arginina oral y midieron qué pasaba en plasma. La citrulina elevó la arginina plasmática más que la propia arginina, y de forma más duradera (Schwedhelm et al., British Journal of Clinical Pharmacology, 2008). Esto es el corazón del asunto: no es una cuestión de marketing, es bioquímica de absorción.
El estudio del bench press. Pérez-Guisado y Jakeman dieron 8 g de citrulina malato a hombres entrenados antes de un protocolo de press banca al fallo. Resultado: un 52,92% más de repeticiones totales en las últimas series y un 40% menos de dolor muscular a las 24 y 48 horas (Pérez-Guisado y Jakeman, Journal of Strength and Conditioning Research, 2010). Ojo: ese 52% se ha citado hasta la náusea y es de un estudio pequeño con un protocolo muy concreto. Es la mejor cifra de la literatura, no la media.
La revisión que baja el hype. Gonzalez y Trexler revisaron toda la literatura de citrulina y rendimiento: el efecto sobre resistencia muscular y fuerza existe, pero es pequeño e inconsistente entre estudios (Gonzalez y Trexler, Journal of Strength and Conditioning Research, 2020). Traducido: ayuda a arañar repeticiones, no te cambia el físico.
Y la arginina, ¿nada? Álvares y colaboradores revisaron la arginina como ayuda ergogénica en sujetos sanos y la conclusión fue tibia: resultados contradictorios y poca evidencia de mejora del rendimiento con suplementación oral (Álvares et al., Sports Medicine, 2011). Examine.com llega a la misma conclusión en su ficha: la arginina oral es un mal vehículo para subir óxido nítrico (Examine.com — Citrulline).
Tabla comparativa: citrulina frente a arginina
| Criterio | L-Citrulina / Citrulina malato | L-Arginina |
|---|---|---|
| Biodisponibilidad oral | Alta: evita la arginasa intestinal y el primer paso hepático | Baja y muy variable entre personas |
| Arginina en sangre | La sube más, y durante más tiempo | Sube menos de lo que la gente cree |
| Dosis útil | 6-8 g citrulina malato · 3-4,5 g L-citrulina | Necesitaría 6 g o más, con peor tolerancia |
| Tolerancia digestiva | Buena; el malato puede dar acidez en ayunas | Regular: efecto laxante osmótico y náuseas |
| Evidencia en rendimiento | Modesta pero consistente en repeticiones al fallo y agujetas | Contradictoria; poco convincente en sanos |
| Timing | 60 min antes de entrenar | 30-60 min antes (si la usas) |
| Precio por dosis útil | Barata a granel; caro si va dentro de un preentreno | Barata, pero es dinero mal invertido |
| Veredicto | ✅ La que compraría | ❌ Salvo indicación clínica concreta |
Cómo tomar citrulina: dosis, formato y timing
Lo primero: aclarar el lío del malato. La citrulina malato es citrulina unida a ácido málico, normalmente en proporción 2:1. Eso significa que de 8 g de citrulina malato, unos 5,3 g son citrulina real y el resto malato. Si compras L-citrulina pura, necesitas menos gramos para la misma dosis efectiva. Si tienes dudas sobre el formato y las proporciones, lo desarrollo con más detalle en la guía de citrulina malato: para qué sirve y cómo tomarla.
- Citrulina malato: 6-8 g, unos 60 minutos antes del entreno.
- L-citrulina pura: 3-4,5 g, mismo timing.
- Con o sin comida: mejor con algo de comida si el malato te da acidez.
- Cuándo esperar el efecto: desde la primera toma. No requiere carga como la creatina o la beta alanina.
¿Cuánta citrulina hay que tomar al día?
Entre 6 y 8 gramos de citrulina malato al día, en una sola toma antes de entrenar. Por debajo de 6 g los estudios no encuentran efecto sobre el rendimiento. Los días que no entrenas no hace falta tomarla: a diferencia de la creatina, la citrulina actúa de forma aguda y no se acumula en el músculo.
¿Se puede tomar citrulina todos los días?
Sí. Los ensayos de varias semanas con 6-8 g diarios no reportan efectos adversos relevantes en personas sanas. Dicho esto, no tiene mucho sentido gastar producto los días de descanso, porque su efecto es agudo: aparece en la sesión y desaparece después.
¿La citrulina baja la tensión arterial?
Puede bajarla ligeramente, porque es vasodilatadora. En una persona sana con tensión normal es irrelevante. Si tomas antihipertensivos, nitratos o inhibidores de la PDE-5 tipo sildenafilo, el efecto se suma y ahí sí hay que hablarlo con tu médico antes de empezar.
¿Sirve la arginina para algo entonces?
Para el rendimiento en gente sana, poco. Pero no la voy a tirar a la basura: la arginina tiene usos clínicos legítimos, sobre todo en contextos hospitalarios, cicatrización de heridas, nutrición enteral inmunomoduladora y en algunas alteraciones concretas del ciclo de la urea. Ese es su terreno, y ahí la maneja un equipo médico, no un bote de tienda.
Lo que no aguanta es la promesa de «más bombeo y más músculo» en alguien que entrena tres veces por semana. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria revisó las alegaciones de salud propuestas para la arginina y no aprobó las relacionadas con el rendimiento físico ni con el flujo sanguíneo por falta de evidencia (EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies, EFSA Journal, 2011). Que una alegación no esté aprobada en Europa no significa que el suplemento no exista: significa que no se puede prometer lo que se prometía.
4 errores que veo cada semana en consulta
- Confundir «notar» con «funcionar». La cafeína se nota. El bombeo se nota. La citrulina no siempre se nota, y eso no significa que no esté haciendo su trabajo. Correlación no indica causalidad, y sensación no indica eficacia. La cara opuesta también es cierta: hay preentrenos que se notan muchísimo solo por la niacina y el picorcillo de la beta alanina.
- Comprar el preentreno de moda en vez de los ingredientes. Muchos preentrenos llevan 1-2 g de citrulina, la cuarta parte de la dosis útil, para poder ponerla en la etiqueta. Miras la lista y parece completísimo. Miras las cantidades y no llega a nada. Los ingredientes con evidencia real son cuatro o cinco: creatina, cafeína bien dosificada, beta alanina, citrulina y, según el deporte, bicarbonato sódico.
- Apilar vasodilatadores sin pensar. Citrulina + zumo de remolacha + arginina + un preentreno con más citrulina dentro. Los mecanismos se solapan y el beneficio no se suma linealmente; lo que sí se suma es el gasto y la caída de tensión. Elige una vía.
- Suplementar antes de tener la base. Si duermes seis horas, no llegas a tu proteína diaria y entrenas sin estructura, la citrulina te va a dar un 1% sobre un 60%. Como buen gallego te lo digo sin rodeos: primero lo grande, después lo fino.
Mi recomendación práctica
Si tu objetivo es rendimiento en trabajo de fuerza con series largas, en intervalos o en un deporte con esfuerzos repetidos, la citrulina es una compra razonable: barata a granel, segura y con un efecto pequeño pero medible. La arginina, para eso, no. Y si estás dudando entre gastarte el dinero en citrulina o en ordenar tu alimentación, la respuesta la sabes ya.
Aviso de salud: este artículo es informativo y no sustituye a un plan individualizado ni a una consulta médica. Si tienes hipertensión, patología cardiovascular o renal, tomas medicación (especialmente antihipertensivos, nitratos o inhibidores de la PDE-5), o estás embarazada o en periodo de lactancia, consulta con tu médico o con un dietista-nutricionista antes de tomar cualquier suplemento. Las dosis que aparecen aquí proceden de estudios en adultos sanos y no son extrapolables a menores.
📚 Bibliografía y fuentes científicas
- Schwedhelm, E. et al. (2008). Pharmacokinetic and pharmacodynamic properties of oral L-citrulline and L-arginine: impact on nitric oxide metabolism. British Journal of Clinical Pharmacology, 65(1), 51-59. Ver estudio →
- Pérez-Guisado, J. y Jakeman, P. M. (2010). Citrulline malate enhances athletic anaerobic performance and relieves muscle soreness. Journal of Strength and Conditioning Research, 24(5), 1215-1222. Ver estudio →
- Gonzalez, A. M. y Trexler, E. T. (2020). Effects of citrulline supplementation on exercise performance in humans: a review of the current literature. Journal of Strength and Conditioning Research, 34(5), 1480-1495. Ver estudio →
- Álvares, T. S. et al. (2011). L-Arginine as a potential ergogenic aid in healthy subjects. Sports Medicine, 41(3), 233-248. Ver estudio →
- Grimble, G. K. (2007). Adverse gastrointestinal effects of arginine and related amino acids. Journal of Nutrition, 137(6 Suppl 2), 1693S-1701S. Ver estudio →
- EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (2011). Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to L-arginine. EFSA Journal, 9(4), 2051. Ver documento →
- Examine.com. Citrulline — Research analysis. Ver ficha →
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