El otro día entró en consulta online un corredor de medias maratones con un bote de ashwagandha en la mano, mirándome como quien enseña una reliquia. «Manu, esto me lo ha recomendado medio gimnasio, ¿me va a hacer más fuerte o me están timando?». Buena pregunta. La ashwagandha para deportistas es uno de los suplementos de moda en 2026, está por todas partes y se le atribuyen milagros que van desde ganar músculo hasta dormir como un bebé. Vamos al lío y separemos lo que dice la ciencia de lo que dice el cuñado del gimnasio.
📌 Resumen rápido
- La ashwagandha es un adaptógeno que reduce el cortisol y ayuda a gestionar el estrés.
- Hay evidencia razonable de mejoras pequeñas en fuerza, VO₂max y recuperación, no milagros.
- Dosis habitual: 300-600 mg al día de extracto de raíz estandarizado (KSM-66 o Sensoril).
- No sustituye a entrenar bien, comer suficiente proteína y dormir. Eso primero.

Antes de seguir: no soy de los que se emocionan con cada hierba que se pone de moda. Como buen gallego, soy desconfiado por defecto. Pero la ashwagandha tiene algo que la mayoría de suplementos «naturales» no tienen: estudios decentes detrás. Así que vamos a ser justos con ella, sin venderte humo.
Qué es la ashwagandha y por qué se ha puesto de moda
La ashwagandha (Withania somnifera) es una planta usada en la medicina ayurvédica desde hace siglos. La etiqueta de moda es «adaptógeno»: una sustancia que, en teoría, ayuda al cuerpo a adaptarse al estrés físico y mental. Suena a marketing, lo sé, pero el mecanismo principal sí tiene base. Su efecto más estudiado es la reducción del cortisol, la hormona que se dispara cuando estás estresado, duermes poco o entrenas como si no hubiera mañana.
¿Y por qué nos importa el cortisol a los que entrenamos? Porque el cortisol crónicamente alto interfiere con la recuperación, el sueño y, a la larga, con tu composición corporal. Si entrenas duro, trabajas, no duermes y encima vas con déficit de calorías, tu cortisol no está precisamente de vacaciones.
Ashwagandha para deportistas: qué dice la ciencia de verdad
Aquí es donde toca ponerse serio. Un metaanálisis publicado por Bonilla y colaboradores (2021) en Journal of Functional Morphology and Kinesiology revisó los ensayos disponibles y concluyó que la suplementación con ashwagandha puede mejorar variables de rendimiento físico como la fuerza máxima, el VO₂max y la potencia. Ojo: las mejoras son reales pero moderadas, no estás tomando un esteroide vegetal.
Por el lado de la fuerza y la masa muscular, el estudio clásico es el de Wankhede et al. (2015), publicado en el Journal of the International Society of Sports Nutrition: hombres que combinaron entrenamiento de fuerza con 600 mg diarios de ashwagandha durante 8 semanas ganaron más fuerza en press de banca y extensión de pierna, y más masa muscular, que el grupo placebo. Buen dato, pero recuerda: todos entrenaban. La pastilla no levanta la barra por ti.
Y en el apartado estrés, que es probablemente donde más brilla, Salve et al. (2019) y Lopresti et al. (2019) mostraron reducciones significativas del cortisol y de las puntuaciones de ansiedad y estrés percibido frente a placebo. Mejor gestión del estrés normalmente significa mejor sueño, y mejor sueño significa mejor recuperación. Todo conectado.
Dicho esto, mucho cuidado con el entusiasmo. Correlación no indica causalidad, muchos estudios son pequeños y financiados por fabricantes, y la magnitud de los efectos es discreta. La ciencia es tozuda: la ashwagandha ayuda en los márgenes, no obra milagros. Si quieres profundizar en la evidencia sin filtros comerciales, Examine.com tiene la mejor revisión independiente que conozco.
Beneficios reales vs. lo que te venden
En consulta lo veo cada semana: gente que espera que un bote cambie su físico. Pongamos las cosas en su sitio con una tabla honesta.
| Lo que prometen | Lo que dice la evidencia |
|---|---|
| «Ganarás músculo rápido» | Mejora pequeña en fuerza y masa, siempre combinada con entrenamiento |
| «Reduce el estrés y la ansiedad» | Evidencia razonable: baja cortisol y estrés percibido |
| «Dormirás mejor» | Efecto indirecto plausible vía menor estrés, evidencia moderada |
| «Mejora tu resistencia» | Ligera mejora del VO₂max en algunos estudios |
| «Quema grasa» | No directamente; el déficit calórico es lo que quema grasa |
Cómo tomar ashwagandha si decides probarla
Si después de leer esto sigues queriendo probarla, hazlo bien. La dosis con respaldo es de 300 a 600 mg al día de extracto de raíz estandarizado. Busca extractos titulados como KSM-66 o Sensoril, que son los que se han usado en los estudios. El polvo de raíz a granel del herbolario no es lo mismo ni de lejos.
Cuándo tomarla
No hay un «timing mágico» como con la comida antes de entrenar. Al ser un efecto acumulativo, lo importante es la constancia: tómala todos los días durante al menos 8 semanas. Muchos la prefieren por la noche por su perfil relajante, pero puedes repartirla en dos tomas. Igual que pasa con el magnesio, aquí gana la rutina, no el reloj.
Precauciones
No es para todo el mundo. Si estás embarazada, tienes problemas de tiroides o tomas medicación (sedantes, inmunosupresores, tiroideos), consulta antes con un profesional. Y si tienes el estómago sensible, empieza con dosis baja: a algunas personas les sienta regular y notan molestias digestivas. Sin magia y sin riesgos innecesarios.
Mi opinión como dietista (y exremero)
La ashwagandha no es humo, pero tampoco es la respuesta a tus problemas. Cuando competía en traineras, lo que de verdad movía la aguja era dormir, comer suficiente y entrenar con cabeza, no el suplemento de turno. Lo mismo aplica hoy. Si tu sueño es un desastre, tu proteína va corta y tu recuperación post-entreno brilla por su ausencia, ningún adaptógeno te va a salvar.
¿Tiene sentido si ya tienes lo básico cubierto y vives estresado? Puede aportar ese empujoncito en recuperación y gestión del estrés. Pero ponlo en su sitio: es la guinda, no el pastel. Primero los cimientos, igual que pasa con la creatina, el único suplemento que casi siempre recomiendo antes que este.
Preguntas frecuentes sobre la ashwagandha
¿Se puede tomar ashwagandha todos los días?
Sí, de hecho es como debe tomarse para notar algo, porque su efecto es acumulativo. La mayoría de estudios usan pautas continuas de 8 a 12 semanas. Algunas personas hacen descansos periódicos por precaución, pero no hay una norma estricta. Si la tomas a diario, revisa que no interfiera con tu medicación.
¿Ashwagandha o magnesio para dormir mejor?
Atacan cosas distintas. El magnesio ayuda en relajación muscular y nerviosa, mientras la ashwagandha incide más en el eje del estrés y el cortisol. No son rivales: si tu problema de sueño viene del estrés mental, la ashwagandha puede tener más sentido. Y, repito, antes de gastar dinero, asegúrate de tener higiene del sueño básica.
¿Tiene efectos secundarios?
En dosis normales se tolera bien, pero no es inocua. Lo más común son molestias digestivas y algo de somnolencia. En casos raros se han descrito alteraciones hepáticas, así que ojo con megadosis y con productos sin sellos de calidad. Menos es más.
📚 Bibliografía y fuentes científicas
- Bonilla, D.A. et al. (2021). Effect of Ashwagandha (Withania somnifera) on Physical Performance: Systematic Review and Bayesian Meta-Analysis. Journal of Functional Morphology and Kinesiology, 6(1), 20. Ver estudio →
- Wankhede, S. et al. (2015). Examining the effect of Withania somnifera supplementation on muscle strength and recovery: a randomized controlled trial. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 12, 43. Ver estudio →
- Salve, J. et al. (2019). Adaptogenic and Anxiolytic Effects of Ashwagandha Root Extract in Healthy Adults: A Randomized, Double-blind, Placebo-controlled Clinical Study. Cureus, 11(12),
